Enviar a imprimir o… ese acto de fe
Enviar a la impresora un documento se sitúa a medio camino entre una clase de suerte y un acto de fe en el que esperamos que nos devuelva lo más parecido a lo que estamos viendo en la pantalla y que… no siempre ocurre.
Del diseño no intencionado o el rediseño de lo cotidiano
A menudo salgo de esa zona de comodidad que pueden ser las interfaces de usuario. Eso te lleva a mirar con otros ojos un objeto y, particularmente, el uso y la manipulación de ellos hacemos los humanos.
Experiencia de usuario… o ir más allá de una interfaz
A veces trabajas para clientes que están definiendo su negocio. Pequeñas startups que trabajan desde el corazón. Que están definiendo su negocio. Que quieren contar una historia. Quieren construir una experiencia.
Diseña para cuando todo va mal
Uno de los problemas de los diseños de interfaz es que nos centramos en el comportamiento perfecto. En cuando todo está funcionando correctamente. Y los usuarios realizan las acciones tal y como esperábamos. Pero no siempre es así. ¿No?
Más no es mejor. Mejor es mejor
Demasiados botones, demasiadas características, demasiados detalles, demasiadas opciones de configuración. Todo esto no va a hacer tu producto mejor. No. Lo que hace tu producto mejor es que, definitivamente, sea mejor.
¿Ya? O del principio de la tranquilidad
Llámalo retroalimentación o llámalo tranquilidad. La tranquilidad como una necesidad muy humana. No tanto informativa y más emocional. Tratamos de reducir la ansiedad.
Los contenidos… ese gran olvidado
En la mayoría de las pruebas y test de usuarios nos centramos en la búsqueda de la información. En la arquitectura de la información. La disposición de los elementos. Todo muy user-friendly, claro, y bla, bla, bla…. Pero a menudo olvidamos lo más importante. Los contenidos.
Lo complejo de la simplicidad
La teoría nos dice que cuanto más sencillo sea un diseño o una interfaz, más fácil será de usar. Y de aprender. Y se conseguirá una mejor experiencia de usuario. La búsqueda de la simplicidad a través de la complejidad es todo un reto. ¿No?
No me llames dolores… llámame lola
En el post anterior hablábamos de empatía y de cómo teníamos que ponernos en la piel del usuario y no en la nuestra. Pues bien para poder hacerlo hay conocer a esas personas. Claro. Hay que ponerles cara. Ponerles un nombre.
Ojos que no ven… corazón que no siente
La empatía. Curiosa palabra. Se define como inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. No es más que la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. Eso es lo que falta muchas veces. Ni más. Ni menos.